Si ya era común ver a todo el mundo moviéndose con los auriculares en las orejas, no debe sorprendernos toparnos, dentro de nada, con gente viendo vídeo con unas gafas 3D.
Técnicamente la tecnología ya se encuentra suficientemente evolucionada, y ya se pueden encontrar los primeros modelos comerciales, a un precio que ronda los 1000 euros.
No será el regalo estrella de estos reyes, pero quizás lo sea del de los del año que viene.
Era evidente esta tendencia. Igual como escuchamos la música en un buen equipo con grandes altavoces en el salón de nuestras casas desde hace muchos años, y la tecnologÃa permitió la construcción de pequeños auriculares capaces de dar una gran calidad y ponernos la música en el bolsillo con nuestros reproductores primero de walkmans y actualmente de MP3, ahora le toca al vÃdeo.
Desde hace unos años disponemos de sistemas de home cinema en casa, pero hasta hace poco, todavÃa no existÃa una tecnologÃa capaz de poner tan cerca del ojo imágenes de una resolución aceptable con un peso mÃnimo.
Ahora estos inconvenientes técnicos ya están superados; las micro pantllas LCD de ménos de 5mm nos ofrecen la sensación de ver las imágenes en una pantalla de 32″ a una distancia de 2 metros: Como en casa!
Pero a diferencia de la música donde puede ser más rica la experiencia de oÃr música en un sistema 7.1 que en los auriculares, en el caso de las gafas 3D nos ofrecen la posibilidad de visión estereoscópica, que nuestro reproductor de salón no nos permite.
Quizás no tardemos mucho en ver a toda la familia sentada en el sofá con sus gafas 3D frente a una pared vacÃa. Porque evidentemente las gafas proporcionarán experiencias más ricas que las actuales pantallas planas, por grandes que estas sean.
Y solo un apunte para los tecnofóbicos, avanzándome al debate que ya veo que se va a generar, los últimos estudios demuestran que unas condiciones de lectura inadecuadas fatigan el ojo, pero que en ningún caso lo dañan. Recuperándose este simplemente dejándolo descansar.